Aquella catedral con granados
fluctuantes hizo que me aproximara más a ella organizando esta monografía de coherencias
irreales o realidades incoherentes que tan dificil me ha resultado ponerle nombre:
Primavera, incoherencias y catedral.
Vendo torres y catedrales.
Catedral por fuera y primavera.
El primero por cuestiones éticas. El segundo porque todo es vendible y el último
pretendidamente cursi.
En ese pasillo-tunel la Torre en medio de la huerta. Salpicada de reclamos de modernidad.
El huertano quere su huerta pero también vender sus tahullicas para solares. La gente de
la ciudad quiere su huerta pero también tener su chalecico o adosado fuera ... yo
también vendo trocicos de la catedral.
Juan Antonio Cortés
Abellán. |