¡Cuantas veces me he planteado Murcia y la huerta!. Creo
que lo que queda de ese excelso jardín, aquella herencia moruna no merece ser embadurnada
con los espumarajos fluviales y hediondos "...efluvios huertanos que son
maldiciones".
Por si fuera poco, las ideas recurrentes de los técnicos urbanos en jardinería ramplona,
simple y machacona con plantas exóticas, olvidan que tenemos "agrillo" con
flores alimonadas y hojas atreboladas, tenemos lombardas y coliflores, bancales de menta y
"granaos". ¡Cuantas cosas para ese jardín murciano!, huertos donde los
hierbajos con más hermosos que ese chinarro marmóleo y blanquecino, donde los verdes no
son lo mismo con el contacto directo de los ocres que marca la tierra.
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